Frisby y la fuerza Silenciosa de la Cooperación Empresarial

Mujer sonriendo – testimonio de impacto ODEI frisby

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Por: Manuel Solórzano – Gerente de ODEI Consultores SAS Cel: 3203017835

Lo que hace fuerte a una economía no es solo la competencia, sino la
cooperación inteligente.

En la narrativa tradicional de los negocios, competir es vencer al otro. Sin embargo, casos recientes como el de Frisby Colombia demuestran que el verdadero poder económico se construye cooperando, incluso entre rivales. Ante la amenaza de suplantación de marca en Europa, Frisby recibió un respaldo inesperado pero ejemplar: empresas competidoras del mismo sector se unieron para defenderla, no solo como marca, sino como símbolo de autenticidad nacional.

Este acto espontáneo de solidaridad no es una anécdota aislada, sino la expresión de un cambio profundo: las empresas que prosperan hoy no son las que destruyen a sus competidores, sino las que entienden que construir mercados, industrias y confianza colectiva es una tarea compartida.

Frisby, con más de 45 años de historia en Colombia, enfrenta actualmente una disputa legal contra una empresa en España que registró su marca y sus elementos visuales. La respuesta del ecosistema empresarial colombiano fue tan contundente como inesperada:

  • KFC, su competidor directo, rediseñó su logo para resaltar la “F” en apoyo a Frisby, declarando: “Porque lo auténtico no se copia, se respeta.”
  • Buffalo Wings publicó una imagen en la que su mascota abrazaba al pollo Frisby, con el mensaje: “Aquí solo lo original. Las copias que hagan fila.”
  • Presto, Kokoriko, Qbano y La Brasa Roja también se pronunciaron, demostrando que la competencia no excluye la cooperación cuando hay principios en juego.

Más allá de la categoría, marcas como Alpina, Café Oma, Miniso, Alianza Teams y Cementos Argos entre otras, también se sumaron, defendiendo la autenticidad como valor común. Este episodio puso de manifiesto que el propósito compartido no solo une equipos internos, sino también sectores enteros cuando se trata de cuidar lo propio.

Este  tipo  de  comportamientos  tiene  fundamento  teórico.  En  el  libro Coopetition, Adam Brandenburger y Barry Nalebuff afirman:

“El éxito en los negocios no proviene de derrotar a los demás jugadores, sino de cambiar el juego para que todos puedan ganar.

La idea es simple y poderosa: cooperar con los competidores puedes hacer que el mercado se expanda y mejore para todos. No se trata de ingenuidad, sino de estrategia. Las empresas que entienden esto saben que compartir estándares, proteger marcas auténticas o defender reglas del juego claras, beneficia a todos en el largo plazo.

Detrás de cada de cada una de estas empresas, hay personas que saben cooperar

Aunque hablamos de empresas y gremios para generalizar, en realidad hablamos de personas. De líderes. De gerentes que deciden cooperar. Gerentes que entienden que su visión no puede ser solo trimestral ni centrada únicamente en indicadores flnancieros.

Hablamos de directivos con visión de futuro, que comprenden que:

  • Fortalecer al otro es fortalecer la industria,
  • Cuidar lo auténtico es proteger la identidad del país,
  • Y que privilegiar el bien común es una forma superior de pensar y de prosperar.

Cooperar no es renunciar a competir, es elegir cómo competir con grandeza. Generando mayor valor de manera permanente.

Lo que ocurrió con Frisby no es una excepción anecdótica, sino una señal de madurez colectiva. La decisión de otras marcas competidoras de apoyar la defensa de su identidad fue un acto de economía inteligente: no defendían solo a una empresa, defendían el capital simbólico, cultural y económico de toda una industria.

Este gesto encarna lo que podríamos llamar “competencia solidaria”: no se trata de anular la competencia, sino de reconocer que hay momentos donde el bien común, la confianza del consumidor y la sostenibilidad del sector, está por encima de la lógica de rivalidad.

  • El café colombiano: La Federación Nacional de Cafeteros ha unido a pequeños productores bajo una marca-país reconocida globalmente. El éxito de Juan Valdez se basa en una estructura cooperativa.
  • La floricultura: A través de Asocolflores, las empresas del sector consolidaron exportaciones y buenas prácticas laborales, logrando ser el segundo exportador mundial.
  • El sector salud: Clínicas y hospitales en Medellín, Cali y Bogotá han articulado clusters para atraer pacientes internacionales, mejorar calidad y compartir protocolos.

Frisby y quienes la apoyaron me recuerda que el futuro económico no será de los más agresivos, sino de quienes saben construir redes, defender lo compartido y poner la cooperación en el corazón de su modelo de negocio.